Un perro
ladrón
El perro de
los Gómez vio como la familia terminaba de comer el asado del domingo y se
preparó. Sabía que el momento de poder robar un chorizo estaba llegando y se
paró cerca de la mesa. Cuando todos se fueron a jugar a las cartas al living,
saltó sobre una silla, se inclinó hacia una bandeja y robó ese chorizo que
tanto quería. A pesar de sus cuidados lo descubrieron, pero como todos se
rieron de lo que estaba haciendo, pudo comer tranquilo y fue feliz.
El perrito
de los Gómez
El perrito
de los Gómez
ya no sabe
que inventar.
Espera a que
todos terminen
para poder
ir a robar.
Pone cara de
buenito,
¿quién va a
sospechar?
Sus planes
son un lujo,
nada puede
fallar.
Cuando la
familia distraída
a las cartas
se va a jugar
el perrito
de los Gómez
se prepara
para atacar.
Sueña y
sueña con chorizos
hasta que se
hacen realidad.
Es un
hermoso delito
y la carne,
una realidad.
Al final lo
descubren todos
pero nadie
lo va a retar.
Ese chorizo
esquivo
ya no se va
a salvar.
El perro y
la cheta
Ay, chicus,
tipo que no da. Onda, salgo a buscar el I-phone que me dejé en el quincho de la
familia de Matu y está el perro ese horrendo trepado a
miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii silla comiendo de miiiiiiiiiiiiiiii plato!!!!
¡Te lo pido
par favar! ¡Sacame a este ridículo ya! Matuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!! Ese coso feo
de tu familia se está comiendo todo!!!! Matu, daleeeeeeeeeeee! Está bien que a
la chica le pagan porque limpie todo pero la vas a hacer que bañe al perro
porque se llenó de grasa? Sos un rata, nene.
- ¡Ay, hola,
má! ¡No sabes lo que está pasando acá! ¡¡¡¡El perro se está robando todo!!!! ¡¡¡¡La
comida, mamá!!!! ¿Matu? Ahí, riéndose del perro con los hermanos. Un tarado. ¿Qué
huecos son los hombres, no, má?